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La Coctelera

Prólogo de la Razón Práctica

Pues bien, empecemos por donde se suele: por el principio. Nos dice Manolo Kant en el prólogo que la ingente obra que inmediatamente va a acometer tiene una sola (aunque no lo explicite literalemnte así) intención: demostrar que hay razón pura práctica.

Sin entrar en disquisiciones que los estudiosos sabrán responderme, como ¿cuando empezó esta obra "sabía" ya la conclusión, es decir, era un simple apriorismo a cuya demostración dedicó todos sus esfuerzos o quizá cronológicamente el prólogo fue lo último que escribió?, lo que me propongo es ir desgranando las impresiones que su lectura (y juro no haber leido ni una línea de este libro desde que aprobé el COU) me provocan.

Es profundo ya el primer párrafo. como para desanimar al que no esté muy motivado. Pero apasionante ya desde el inicio. Dice que si consigue demostrar ese para mí de momento apriorismo inicial.

Aquí especulativa sería sinónimo de pura frente a práctica, que está enclavada en el mundo real. Lo que parece que quiere es deshacer el entuerto de enfrentar a las dos razones, y lo resuelve diciendo APRIORI que la razón pura ES PRÁCTICA. Dice que tiene todo el libro para demostrarlo. Veremos si me convence. Con ello razon pura práctica sería pues lo mismo, y el libro se titula razón práctica incluyendo en ella las 2 razones.

Parece contradictorio, de momento no me convence, porque si la razón pura práctica = razon pura, entonces, ingenuamente pregunto:
1. -¿Por qué hacer distinciones y no llamarla razón sin más, que englobaría todo?
2.- Dice que en la especulativa = pura (=practica añado yo)por su facultad pura SE EXCEDE A SI MISMA atribuyéndose esa facultad de puridad gratuitamente. y dice que en la práctica no ocurre eso. Y lo dice sin más. ¿Por qué?. ¿dónde lo demuestra?

Esperemos que el resto del libro sea más claro y responda a estas preguntas iniciales, por lo menos

No os dije que fuera a ser fácil amigos

¿Qué opinais?

ano ano ano

Bueno amigos, ahí va eso, el blog de Eufemiano, sí señor. He estado a punto de llamarlo kantiano, pero me ha parecido de todo punto presuntuoso, así que nos quedamos con Eufemiano, ano ano ano (o culo culo culo, como ustedes vosotros prefieran), así que ya os contaré la visión de Eufemiano, como de aquí de andar por casa, sus conclusiones tras leer la Crítica de la Razón Pura. ¿Que no os interesa?. Pues ya os estais yendo al carajo. Hala, mañana más, y esperemos que mejón, porque menudo debut, eufemiano, si ya te lo decía tu agüela, que no servías pa ná, sólo pa leer, qué desperdicio de hombre, por Dios, qué atentado a las buenas costumbres y la conmiseración humana...